Ayude a su Corazón
Es necesario mantener el corazón en forma, de lo contrario, puede disminuir su tamaño, su rendimiento y estar en riesgo de contraer enfermedades coronarias, las cuales se desarrollan por factores genéticos, pero también, por malos hábitos.
El sedentarismo, el cigarrillo, el estrés y la mala alimentación son solo algunas de las razones más comunes que afectan el corazón. Ha llegado la hora de ponerle "stop" a cualquiera de estos riegos.
Los Buenos Hábitos
Tomar conciencia y tener voluntad puede traerle muchos más años de vida. Estas son algunas recomendaciones.
1. Alimentos con menos colesterol:
Como sugerencia una dieta Mediterránea compuesta por alimentos ricos en fibra, vitaminas y minerales, presentes en las verduras, frutas y vegetales; el pescado, especialmente el azul, los aceites de baja densidad como el de oliva y dos copas de vino tinto al día; están recomendados como alimentos y bebidas que ayudan a controlar el colesterol malo.
2. Abandonar el tabaco:
El tabaquismo y el colesterol malo en las arterias son una bomba de tiempo para el corazón. Eliminar el todo el consumo del cigarrillo y controlar las grasas disminuye el riesgo de sufrir un infarto de miocardio. Si sufre un cuadro de abstinencia al abandonar el cigarrillo, no se desanime, los beneficios son inmediatos y a los cuatro años ha desaparecido la acción nociva cardiovascular.
3. Hacerle la jugada al sedentarismo:
La vida moderna ha traído comodidad, pero mayores y numerosos problemas derivados de la inactividad física. El ejercicio bien practicado, mínimo tres veces por semana disminuye la frecuencia cardiaca y la presión arterial en reposo y durante el ejercicio. ¿Beneficios? Se aumenta el calibre de las arterias ya que se disminuye el desgaste en el consumo de oxígeno con lo cual se aumenta el rendimiento.
4. Menos estrés
El estrés es una tensión emocional exagerada. Es difícil cuantificar el daño que ocasiona al aparato cardiovascular, sin embargo, el organismo reacciona a las tensiones con una descarga de adrenalina la cual produce un aumento de la frecuencia cardiaca y de la tensión arterial. Si este estado se perpetúa puede desencadenar problemas muy graves, entre ellos el infarto. Iniciar una rutina de ejercicios físicos, practicar yoga y otras técnicas de relajación, pueden ser de gran utilidad.
5. Desinflando la obesidad:
La obesidad es un riesgo cardiovascular porque está asociada con colesterol elevado, hipertensión arterial, diabetes, sedentarismo. Además, algunos obesos, suelen ser fumadores, bebedores y no es raro que sufran estrés. Para combatirla, acuda al médico quien determinará la causa que la produce: factores genéticos, malos hábitos alimenticios, o enfermedades. Dependiendo del diagnóstico, será el plan, el cual puede contemplar, dieta, tratamiento farmacológico, terapias psicológicas y por supuesto mucho ejercicio.
6. El control de la Diabetes:
La diabetes es una enfermedad genética caracterizada por una elevación anormal de glucosa en la sangre debido a la dificultad del páncreas por procesar la insulina. Su prevención es difícil, ya que cuando suelen aparecer los síntomas, está muy avanzada. El peligro radica en adquirir arteriosclerosis lo cual puede llevar al infarto de miocardio de manera fulminante. Realizar exámenes periódicos del nivel del azúcar en la sangre es la mejor manera de prevenirla y si se diagnostica hay que "romper" el daño arterial con un tratamiento médico, disminuir el azúcar en los alimentos, evitar el cigarrillo y controlar la tensión.
Conclusión: Entrenar el corazón.
Si detectó cualquier factor de riesgo para su corazón después de leer este artículo, sólo tiene que tomar medidas. Tenga en cuenta que el ejercicio es muy positivo ya que aumenta la masa muscular y el rendimiento del corazón. Vigele su evolución física midiendo su frecuencia cardíaca y siga las recomendaciones de su médico.
Tener un corazón sano es posible y relevante: un músculo, que aún siendo pequeño es el motor de nuestro diario vivir.






