Coronel en Pie de Lucha
El Coronel Gabriel Cardona llevaba una carrera militar ejemplar dirigiendo a su tropa en el frente de batalla, hasta que un accidente lo puso a librar el más duro combate de su vida.
Un frío estremecedor recorrió de pies a cabeza al Coronel Cardona luego de ser derribado por un arma no convencional utilizada por la guerrilla que le dejó incrustadas 50 esquirlas en todo su cuerpo. Horas más tarde este guerrero, famoso por su disciplina deportiva, comenzaría a enfrentar el futuro con una sola pierna. "La mitad de mi cuerpo no servía, la infección era muy alta y estuve a punto de perder uno de mis ojos", afirma Cardona, quien cuando se enteró de su condición decidió regalar todos sus implementos deportivos y desechar las pantalonetas para sumergirse en un oscuro túnel depresivo. Su vida cambió por completo.
EL TIEMPO DECISIVO
Pasados seis meses de cuestionamientos internos comenzó su dispendioso proceso de recuperación. "Recuerdo que me levantaron y me mareé en menos de 15 segundos", dice Cardona, quien para ese entonces había perdido toda su capacidad física. Sin embargo, el amor por sus hijos y las ganas de vivir motivaron su recuperación. Durante un año acompañado por su fisioterapeuta personal y Bodytech, alcanzó un buen estado físico.
"Un día alguien me dijo que compitiera deportivamente y quedé de tercero en mi primera carrera de bicicleta", razón por la cual, la empresa Harmony dedicada a la investigación en aparatos para discapacitados, le ofreció probar prótesis de última tecnología construidas en titanio, con bomba de aire y un tobillo en fibra de carbono que emula los movimientos del cuerpo humano, sin embargo, dice el Coronel, que lo más importante fue demostrarse a sí mismo hasta donde era capaz de superarse y con esa mentalidad y dedicación llegó a correr la maratón internacional de Nueva York, la más importante del mundo.
"Estuvo 6 meses postrado en una cama
y a pesar de eso corrió la maratón
de Nueva York; la más importante del mundo".
EFECTOS
Hoy va a la playa en pantaloneta y sandalias, para mirar al mundo de nuevo con ojos de esperanza, la misma que lo motiva a trabajar en un sueño convertido en realidad, la Liga de Deportistas Discapacitados de las Fuerzas Armadas, fundada por él mismo y patrocinada por Bodytech. Desde allí ayuda a muchos que, como él, perdieron una parte de su cuerpo pero ganaron amor por la vida y fortaleza para salir adelante. "Pongo mi caso como ejemplo para que ellos también den esos mismo pasos, uno se siente en un hueco en el lado oscuro de la vida y mi deseo siempre ha sido sacar a estos muchachos de ahí y ponerlos a ganar medallas y a ser personas competitivas. Un aplauso para todos ellos y también para mi querido Bodytech".






