ENFORMA 40/50/60

Dicen los expertos que nunca es tarde para estar en forma ni para cambiar los hábitos de vida en beneficio de la salud personal. Por esta razón Bodytech Fitness Magazine presenta un programa de ejercicio sencillo y práctico para hacer de la madurez una etapa al 100%. 
Seguramente usted conoce a alguien como el Tío Bernardo, quien está por cumplir 90 años, y todavía corre en bicicleta 15 kilómetros a día, de vez en cuando sale a patinar, baila salsa cada miércoles, y se levanta a las cinco de la mañana todos los días para hacer su infaltable calentamiento previo al ejercicio.

De seguro el Tío Bernardo podría darle cientos de consejos como: no beber demasiado, dormir lo suficiente, comer adecuadamente, no fumar, no beber en exceso y hacer ejercicio con regularidad, consejos que, de ponerlos en práctica, resultaría fácil hacer sentadillas desde la guardería hasta el ancianato. Sin embargo la vida no funciona así, pues los viajes de negocios, las obras de teatro del colegio, los padres que envejecen, los jefes exigentes y mil cosas más se interponen en estos propósitos saludables.

Hasta este punto un gran porcentaje puede sentirse identificado y tal vez sin salida de su actual situación física, pero los especialistas aseguran que existe una solución: si no puede mantenerse en forma durante cada década, debe al menos comenzar con un programa de ejercicios a mediana edad.

De qué se trata Estudios recientes demuestran que las oportunidades de mantenerse saludables a los 70, 80 y 90 aumentan enormemente si se está en forma a los 40, 50 y 60. Las personas que no se quedan quietas, que son flexibles, que trabajan en su equilibrio, tienen muchas más posibilidades de estar sanas, y son menos propensas a sufrir diabetes, ataques al corazón y osteoporosis. También se caen menos, y sufren menos accidentes incapacitantes, según doctores, terapistas físicos y entrenadores personales. El Tío Bernardo es un ejemplo de esta tesis. Las investigaciones comienzan a mostrar que no se trata de que los cuerpos se detengan cuando se envejece, más bien, las personas se dejan de mover cuando envejecen, y es ahí cuando los cuerpos se detienen. Se trata de una concepción cultural donde el hombre cree que en su edad madura va a envejecer y a engordar, y por supuesto esto es lo que pasará.
Los datos son cada vez más reveladores, estudios demuestran que los cambios que en una época se pensaba, eran parte inevitable del envejecimiento, han sido relativizados de acuerdo a cada persona.

La clave, dicen los expertos, está en no quedarse quieto. “Si hablamos del corazón, de la masa ósea, de la fuerza muscular o de la flexibilidad, lo que no se usa se puede deteriorar”.

Nunca es tarde para comenzar  Estudios recientes muestran que la gente mayor que es sedentaria puede obtener los mismos beneficios en cuanto a fuerza y funciones cardiovasculares que la gente sedentaria joven. Bernardo nunca fue aficionado a la bicicleta hasta que cumplió 60, y ahora parece estar más sano que cualquiera en su familia.

De acuerdo con los expertos si ha estado inactivo, asegúrese de consultar a un doctor o fisioterapeuta antes de comenzar un programa de ejercicio. La edad cronológica puede ser diferente a la edad física: muchas personas que ya tienen cuarenta están en mejor forma que muchos jóvenes de veinte.
 
Tenga en cuenta reiniciar lentamente, tan sólo un par de días a la semana, y vaya aumentado poco a poco. Ejercítese con sus amigos. Si hace del ejercicio una meta que hay que cumplir o un evento social, le será más fácil convertirlo en un hábito.



Tome atenta nota a los consejos para estar en forma después de los cuarenta:


Buena forma durante los 40

Llegados los cuarenta tanto hombres como mujeres comienzan a perder masa muscular y ósea. En el caso de las mujeres tienden a perder más calcio, y los hombres más músculo. Ambos van a seguir disminuyendo por el resto de la vida, pero aún en esta época se pueden fortalecer los músculos. Esta es una década de mucha energía para algunos, y todavía hay una oportunidad para tomar ventaja de la  juventud relativa y fortalecer el músculo cardiaco, tonificar los centros musculares y deshacerse de la grasa, en especial en el abdomen.
El entrenamiento con pesas fortalecerá tanto el músculo como el hueso: debe hacer flexiones, abdominales, recostarse contra una pared en posición sentada, usar pesas y mancuernas. Busque una clase de Pilates o de Yoga si le queda tiempo. Haga la mayor cantidad de ejercicio aeróbico fuerte que pueda: correr, nadar, caminata rápida. Si puede, trabaje los cinco días de la semana.

Tenga en cuenta que los expertos aconsejan no sobre-esforzarse pues existen casos de muchos atletas, en este rango de edad, que sufren graves problemas al presionarse demasiado.


Buena forma durante los 50

Esta es la época para mantenerse firme, pero es también la edad en que las hormonas, pueden causar desórdenes en las dietas y los planes de ejercicio. Según los médicos, lo más importante es mantener el corazón trabajando duro, al menos una vez al día, para que el oxígeno permanezca fluyendo por el cuerpo, lo cual implica jadear y sudar.

Esta edad también es el comienzo de los dolores y las dolencias, así que debe tener cuidado con sus articulaciones y su columna. Acuda a las actividades de bajo impacto como pedalear, trotar en caminadoras o el golf caminando. Ejercite la espalda baja y alta para evitar el dolor. Tenga en cuenta su postura, para evitar verse jorobado y viejo.

El entrenamiento de fuerza es importante, sin embargo la meta ahora es fortalecer los músculos grandes más que los cortos o pequeños. Use las máquinas adecuadas para este tipo de entrenamiento siempre bajo la supervisión de un entrenador.


En forma durante y después de los 60

La edad no es excusa para abandonar el ejercicio, sólo hay que saber hacerlo de manera inteligente.
Asegúrese de beber suficiente agua ya que el mecanismo de la sed se deteriora a medida que se envejece. Concéntrese en mantenerse fijo, probablemente lo mejor sea evitar los deportes agotadores como remar. Camine de 15 a 30 minutos diarios si sus rodillas lo soportan. Durante esta etapa uno está satisfecho con lo que tiene. En el caso de que alguna actividad, como salir del carro o subir escaleras, comience a hacerse difícil, empiece a hacer ejercicio para que le resulte más fácil. Sólo se dificultará más si la evita.

También se recomienda hacer más actividades que deportes como tal. Busque en Internet “Calculadora de calorías por actividad” y propóngase hacer al menos una actividad que queme 150 calorías al día, no importa si se trata de barrer las hojas del jardín o de sacar a pasear al perro. Busque realizar actividades de bajo impacto como Yoga, Pilates, Tai Chi y Baile.

A esta edad el ejercicio debe convertirse diariamente en diversión más que en competencia. No olvide trabajar en su sentido del equilibrio. Está bien si quiere ir a patinar, pero algo tan simple como pararse en un solo pie mientras se lava los dientes puede fortalecer su equilibrio y prevenir futuras caídas. Sobre todo, escuche su cuerpo: si se siente adolorido, tómese un día para descansar. Su cuerpo puede demorarse un poco más para recuperarse, pero si se mantiene activo, estará listo para gozar de buena salud durante sus 70, y más allá...


Recuerde; si ha estado inactivo, asegúrese de consultar a un doctor o fisioterapeuta antes de comenzar un programa de ejercicio.

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