GUIA DE FLACOS BIEN NUTRIDOS
Aunque la genética influye, no todas las personas delgadas nacen así.
Existen una serie de costumbres que practicados de una manera constante dan como resultado un peso saludable. Aquí un sencillo top10 y recuerde que su peso depende de sus hábitos.
1. Desayunar:
La registraduría nacional del control de peso en los Estados Unidos, supervisa la dieta y el peso de más de 5.000 individuos que han mantenido su peso ideal, concluyendo que las personas que desayunan logran mantener su nivel de peso durante largos periodos de tiempo. Esta entidad recomienda desayunar con cereales libres de azúcar, acompañados con leche y yogures sin grasa.
2. Ejercítese a diario:
El simple hecho de ejercitarse entre 30 y 45 minutos al día implica un consumo de calorías de entre 300 y 800 en promedio. Esta suma ya es suficiente para reducir el resultado neto de calorías ingeridas en el día, lo cual no sólo ayuda a controlar el peso sino a generar sensaciones de felicidad, motivación y salud..
3. Auto-control:
Las personas delgadas prestan mucha atención a sus hábitos alimenticios y saben cuando se les va la mano en la comida, especialmente en reuniones sociales y celebraciones. Las personas delgadas enmiendan sus errores al siguiente día, ejercitándose un poco más o consumiendo menos carbohidratos. Adicionalmente, consultan la balanza semanalmente y toman medidas si notan que se han subido de peso.
4. Decir adiós a las gaseosas:
Estudios recientes demostraron que personas que abolieron las bebidas gaseosas de su dieta diaria perdieron más de 15 kilos en un periodo de dos años, sin hacer absolutamente nada más para adelgazar. Elimine estas bebidas de su vida y empezará a ver los resultados.
5. Detener el reloj:
Las personas delgadas comen cuando sienten hambre y paran de hacerlo cuando se sienten llenas. Así sean las 12: 30 en punto, hora de almorzar, ¿Si no tiene hambre, para qué hacerlo? Deje de mirar el reloj y empiece a escuchar a su estómago.
6. Manejo del estrés:
Saber manejar el estrés, practicar yoga, técnicas de meditación o simplemente ejercitarse a diario, son armas fundamentales para que no se vuelva presa de la ansiedad. Sino práctica ninguna de las anteriores procure estirarse suavemente todas las mañanas al despertarse y respire profundo tres veces. Este hábito le ayudará a controlar la ansiedad y a comer un poco menos.
7. Comer menos grasas:
Las personas delgadas son muy consientes de lo que ingieren y siempre prefieren alimentos y preparaciones bajas en grasa. Tenga por seguro, su amiga más delgada siempre preferirá unas papas al vapor que unas a la francesa y jamás la verá poniéndole mantequilla al pan.
8. No contar las calorías:
Aunque las calorías cuentan, no debe obsesionarse con ellas pues, la pueden llevar a mantener una dieta malsana. Las personas delgadas suelen leer bastante acerca de nutrición y terminan por aprender a alimentarse bien con pocas calorías. Si no sabe mucho del tema lo mejor es que pida ayuda a un nutricionista para que le diseñe un plan alimenticio sano y equilibrado.

9. Buenos alimentos vs. alimentos prohibidos:
No vete ningún tipo de alimento. Si en algún momento siente la urgente necesidad de comer algo dulce, hágalo. No se prive, la frustración le hará pecar en una mayor cuantía más adelante. Los delgados sencillamente pecan con opciones menos graves como una taza de cocoa caliente, baja en grasa y endulzada con estevia, la cual aporta el mismo nivel de satisfacción que una barra de chocolate pero con tan solo 50 calorías (la barra tiene en promedio 200).
10. Estar preparado:
No abandone nunca su casa sin una pequeña merienda en el bolsillo o la cartera. Llévese cada mañana una fruta, una porción de queso o una bolsita de nueces y frutas secas. Debe estar preparado para que cuando le de hambre no le toque atacar “las papas de paquete en la tiendita de la esquina”.
1. Desayunar:
La registraduría nacional del control de peso en los Estados Unidos, supervisa la dieta y el peso de más de 5.000 individuos que han mantenido su peso ideal, concluyendo que las personas que desayunan logran mantener su nivel de peso durante largos periodos de tiempo. Esta entidad recomienda desayunar con cereales libres de azúcar, acompañados con leche y yogures sin grasa.
2. Ejercítese a diario:
El simple hecho de ejercitarse entre 30 y 45 minutos al día implica un consumo de calorías de entre 300 y 800 en promedio. Esta suma ya es suficiente para reducir el resultado neto de calorías ingeridas en el día, lo cual no sólo ayuda a controlar el peso sino a generar sensaciones de felicidad, motivación y salud..
3. Auto-control:
Las personas delgadas prestan mucha atención a sus hábitos alimenticios y saben cuando se les va la mano en la comida, especialmente en reuniones sociales y celebraciones. Las personas delgadas enmiendan sus errores al siguiente día, ejercitándose un poco más o consumiendo menos carbohidratos. Adicionalmente, consultan la balanza semanalmente y toman medidas si notan que se han subido de peso.
4. Decir adiós a las gaseosas:
Estudios recientes demostraron que personas que abolieron las bebidas gaseosas de su dieta diaria perdieron más de 15 kilos en un periodo de dos años, sin hacer absolutamente nada más para adelgazar. Elimine estas bebidas de su vida y empezará a ver los resultados.
5. Detener el reloj:
Las personas delgadas comen cuando sienten hambre y paran de hacerlo cuando se sienten llenas. Así sean las 12: 30 en punto, hora de almorzar, ¿Si no tiene hambre, para qué hacerlo? Deje de mirar el reloj y empiece a escuchar a su estómago.
6. Manejo del estrés:
Saber manejar el estrés, practicar yoga, técnicas de meditación o simplemente ejercitarse a diario, son armas fundamentales para que no se vuelva presa de la ansiedad. Sino práctica ninguna de las anteriores procure estirarse suavemente todas las mañanas al despertarse y respire profundo tres veces. Este hábito le ayudará a controlar la ansiedad y a comer un poco menos.
7. Comer menos grasas:
Las personas delgadas son muy consientes de lo que ingieren y siempre prefieren alimentos y preparaciones bajas en grasa. Tenga por seguro, su amiga más delgada siempre preferirá unas papas al vapor que unas a la francesa y jamás la verá poniéndole mantequilla al pan.
8. No contar las calorías:
Aunque las calorías cuentan, no debe obsesionarse con ellas pues, la pueden llevar a mantener una dieta malsana. Las personas delgadas suelen leer bastante acerca de nutrición y terminan por aprender a alimentarse bien con pocas calorías. Si no sabe mucho del tema lo mejor es que pida ayuda a un nutricionista para que le diseñe un plan alimenticio sano y equilibrado.

9. Buenos alimentos vs. alimentos prohibidos:
No vete ningún tipo de alimento. Si en algún momento siente la urgente necesidad de comer algo dulce, hágalo. No se prive, la frustración le hará pecar en una mayor cuantía más adelante. Los delgados sencillamente pecan con opciones menos graves como una taza de cocoa caliente, baja en grasa y endulzada con estevia, la cual aporta el mismo nivel de satisfacción que una barra de chocolate pero con tan solo 50 calorías (la barra tiene en promedio 200).
10. Estar preparado:
No abandone nunca su casa sin una pequeña merienda en el bolsillo o la cartera. Llévese cada mañana una fruta, una porción de queso o una bolsita de nueces y frutas secas. Debe estar preparado para que cuando le de hambre no le toque atacar “las papas de paquete en la tiendita de la esquina”.




