VIVIR EN UN YO-YO
EL EFECTO YO-YO NO ES UN JUEGO DE NIÑOS. APRENDA A CONOCER SU ORGANISMO Y LOS PELIGROS QUE IMPLICAN EL
HACER UNA DIETA DE CHOQUE.
UN CAMBIO DE HÁBITOS EN SU VIDA LE HARÁN ROMPER EL CÍRCULO VICIOSO DE BAJAR Y SUBIR DE PESO EN FORMA DESMEDIDA.
El efecto yo-yo no es un juego de niños. Es una situación peligrosa en la cual, una persona, generalmente con sobrepeso, inicia un régimen alimenticio de choque y logra bajar exitosamente. Sin embargo, lo recupera en un período de tiempo inferior al que le tomó perderlo.

En ocasiones, suele aumentar, incluso más, que cuando inició el régimen.
Las cifras son alarmantes. De cada 100 personas que pierden más de 20 kilos en una dieta, tan solo el 10% logra mantenerse estable por más de 5 años, mientras que el 90% restante, recupera el peso perdido en menos tiempo de lo que le tomó bajarlo.
Son varias causas de este desorden: la primera, es de tipo fisiológico. Al hacer dieta el cuerpo elimina grasa y masa muscular. Sin embargo, como el tejido muscular es el que más calorías consume para su funcionamiento, al terminar una dieta si se vuelve a comer de manera normal, por lo general se tiende a acumular las calorías que no son utilizadas. Segundo; los problemas metabólicos y hormonales.

El sistema endocrino sufre a causa del desbalance, la tiroides, las suprarrenales y la pituitaria pueden entrar en “shock” y causar de nuevo una obesidad acelerada. Tercero, la falta de una correcta y adecuada información. Muchos pacientes han sido engañados o confundidos por los fabricantes de productos para adelgazar, no conocen los riesgos para la salud de una dieta desmedida y mucho menos su propio organismo. Esas causas y otras como el sedentarismo, la ansiedad y el estrés inciden de manera directa en la respuesta que da el organismo a una dieta de choque.
Por lo tanto, para hacer una dieta exitosa, es necesario incluir una rutina de ejercicios para evitar que se atrofie la masa muscular, recuperar el equilibrio natural del cuerpo y evitar la acumulación de calorías innecesarias.

El ejercicio, cambios en la alimentación y una actitud distinta frente a la vida son, en realidad, la alternativa más saludable, para enfrentar el efecto yo-yo: comida saludable con predominio de frutas y verduras, buen ejercicio y cuidados del espíritu. Para esto último, es recomendable hacer clases de yoga, meditar, mantener una actitud serena y relajarse.
Con seguridad, los resultados se verán recompensados en una bella figura y un espíritu mucho más tranquilo. Al tiempo que se rompe el circulo del peligroso efecto yo-yo.
HACER UNA DIETA DE CHOQUE.UN CAMBIO DE HÁBITOS EN SU VIDA LE HARÁN ROMPER EL CÍRCULO VICIOSO DE BAJAR Y SUBIR DE PESO EN FORMA DESMEDIDA.
El efecto yo-yo no es un juego de niños. Es una situación peligrosa en la cual, una persona, generalmente con sobrepeso, inicia un régimen alimenticio de choque y logra bajar exitosamente. Sin embargo, lo recupera en un período de tiempo inferior al que le tomó perderlo.

En ocasiones, suele aumentar, incluso más, que cuando inició el régimen.
Las cifras son alarmantes. De cada 100 personas que pierden más de 20 kilos en una dieta, tan solo el 10% logra mantenerse estable por más de 5 años, mientras que el 90% restante, recupera el peso perdido en menos tiempo de lo que le tomó bajarlo.
Son varias causas de este desorden: la primera, es de tipo fisiológico. Al hacer dieta el cuerpo elimina grasa y masa muscular. Sin embargo, como el tejido muscular es el que más calorías consume para su funcionamiento, al terminar una dieta si se vuelve a comer de manera normal, por lo general se tiende a acumular las calorías que no son utilizadas. Segundo; los problemas metabólicos y hormonales.

El sistema endocrino sufre a causa del desbalance, la tiroides, las suprarrenales y la pituitaria pueden entrar en “shock” y causar de nuevo una obesidad acelerada. Tercero, la falta de una correcta y adecuada información. Muchos pacientes han sido engañados o confundidos por los fabricantes de productos para adelgazar, no conocen los riesgos para la salud de una dieta desmedida y mucho menos su propio organismo. Esas causas y otras como el sedentarismo, la ansiedad y el estrés inciden de manera directa en la respuesta que da el organismo a una dieta de choque.
Por lo tanto, para hacer una dieta exitosa, es necesario incluir una rutina de ejercicios para evitar que se atrofie la masa muscular, recuperar el equilibrio natural del cuerpo y evitar la acumulación de calorías innecesarias.

El ejercicio, cambios en la alimentación y una actitud distinta frente a la vida son, en realidad, la alternativa más saludable, para enfrentar el efecto yo-yo: comida saludable con predominio de frutas y verduras, buen ejercicio y cuidados del espíritu. Para esto último, es recomendable hacer clases de yoga, meditar, mantener una actitud serena y relajarse.
Con seguridad, los resultados se verán recompensados en una bella figura y un espíritu mucho más tranquilo. Al tiempo que se rompe el circulo del peligroso efecto yo-yo.






